sábado, 15 de octubre de 2011

El ojo humano detecta el campo magnético terrestre

El ojo humano parece ser capaz de percibir el magnetismo del planeta, según han demostrado investigadores de la Escuela Médica de la Universidad de Massachussets (EE UU) en un estudio que publica la revista Nature Communications.

En muchos animales migratorios, como las aves o las tortugas marinas, se cree que las reacciones químicas sensibles a la luz que involucran a la flavoproteína criptocromo (CRY) juegan un papel importante en la capacidad de detectar el campo magnético de la Tierra.

Para probar si la proteína humana criptocromo 2 (hCRY2) tiene una capacidad magnética sensorial similar, Steven Reppert y sus colegas crearon un modelo transgénico de la mosca Drosophilasustituyendo la proteína CRY nativa del insecto por la variante presente en los seres humanos. Utilizando un sistema de comportamiento previamente desarrollado por Reppert, demostraron que estas moscas transgénicas fueron capaces de detectar y responder a un campo magnético generado por una bobina eléctrica.

Los hallazgos sugieren que los humanos tienen capacidad de magnetorrecepción. Lo que aún no está claro es cómo nos influye. Reppert ha sugerido que "sería interesante una investigación adicional sobre la sensibilidad magnética en los seres humanos a nivel de comportamiento, con especial énfasis en lainfluencia del campo magnético en la función visual".

Comer yogurt y frutos secos ayuda a adelgazar

A largo plazo, comer yogur y frutos secos de cáscara dura, como las nueces o las almendras, ayuda a bajar de peso más que la fruta o las verduras, según un estudio llevado a cabo en la Escuela de Salud Pública de Harvard y publicado en la revista New England Journal of Medicine.

Los autores analizaron datos de más de 20 años de 120.000 personas, la mayoría mujeres, con el objetivo de cuantificar el efecto del consumo de determinados tipos de alimentos en la pérdida o aumento de peso corporal. El alimento asociado al mayor incremento de peso fueron las patatas fritas. Cada porción adicional diaria de patatas fritas produjo un aumento de más de 1,40 kilos cada cuatro años durante el período del estudio. Un efecto similar fue el causado por el abuso de las bebidas azucaradas y el exceso de carne en la dieta. Por el contrario, los productos que lograron una reducción en el peso corporal fueron los frutos secos de cáscara dura, los cereales integrales, las frutas, las verduras y el yogur.

Lo que más sorprendió a los investigadores fue que el consumo de porciones adicionales de yogur y frutos secos de cáscara dura cada día tuvo un mayor impacto en la pérdida de peso que el consumo de fruta y vegetales. Por ejemplo, una porción adicional de yogur condujo a una pérdida de 0,37 kilos de peso, y con una porción de vegetales la pérdida fue de 0,1 kilos. Los autores sugieren que se debe a que con los primeros la gente se siente más saciada durante más tiempo, debido entre otras cosas a su contenido en fibra. 

Perder más de un kilo a la semana puede dañar el corazón

Adelgazar en verano se ha convertido en la obsesión de nuestro tiempo y no es de extrañar, puesen España el 37,65% de la población padece sobrepeso y el 16% sufre obesidad y según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en todo el mundo hay más de 1.000 millones de adultos con sobrepeso y de éstos, 300 millones son obesos, asegura la Fundación Española del Corazón (FEC).

"La operación biquini y el afán por compensar rápidamente, en unos días o semanas, los errores de meses o años hacen que un gran número de personas se obsesionen por cumplir un plan de pérdida rápida de peso a toda costa, sin control y confiando en el aluvión de información accesible en internet o contada por el boca a boca, en su mayoría sin fundamento, sin garantizar la pérdida de peso ni los beneficios para su salud", aseguran desde la FEC. Por eso recuerdan que es importante tomárselo con calma y desconfiar de las dietas en las que se pierde más de 1 kilo por semana.

Concretamente, las dietas más populares actualmente son las pobres en proteínas, basadas en la pérdida de peso a expensas de la masa muscular y que pueden tener consecuencias negativas sobre el corazón. Por otro lado, las dietas ricas en proteínas y pobres en hidratos de carbono ofrecen resultados rápidos basados en carne, huevos y otros alimentos hiperproteicos dejando fuera los alimentos ricos en hidratos de carbono, como las patatas, las verduras, las frutas, las hortalizas y los cereales. Estas dietas pueden provocar deshidratación y elevar los niveles de colesterol, factores de riesgo cardiovascular.

"Hay que vigilar las dietas para el control de la obesidad, mejor hacer ejercicio físico regularmente y reducir la cantidad de calorías que ingerimos y el tamaño de las raciones, pero conservando una dieta variada y equilibrada que no olvide nada de nuestra dieta mediterránea: los pescados, frutas y verduras, lácteos descremados, cereales..." explica la Dra. Mª Nieves Tarín Vicente, miembro de la FEC, cardióloga y subdirectora médica del Hospital Universitario de Móstoles. Una dieta equilibrada es la que incluye gran variedad de alimentos, sin olvidar frutas, verduras, pescados, carnes magras y cereales. Con un 45-65% de las calorías provenientes de los hidratos de carbono, 20-35% de las grasas y un 10-35% de las proteínas. "La dieta comienza con los alimentos que compramos y sigue por cómo los cocinamos (elegir al vapor, sin rebozar, sin grasa…)", insisten desde la FEC.

Los expertos aseguran que nuestra vida diaria sedentaria, con una sobrealimentación excesiva en calorías, grasas saturadas y sal, sin horarios regulares, comiendo entre horas y saltándonos algunas de las 5 comidas diarias recomendadas (desayuno, media mañana, comida, merienda y cena), hace que, pese a que España es un país donde la dieta mediterránea es una tradición, el número de obesos ha aumentado notablemente, en especial entre los más jóvenes.

Desplazarse en bicicleta por la ciudad salva vidas

Investigadores del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL) de Barcelona ​​han constatado que los beneficios para la salud de la actividad física al desplazarse en bicicleta dentro de la ciudad son mucho mayores que los riesgos para la salud por la contaminación del aire y los accidentes de tráfico. De hecho, estos beneficios se han cuantificado y el número de muertes anuales disminuye en un 24%reduciéndose además las emisiones de CO2 en más de 9.000 toneladasdurante el mismo período de tiempo.

Los resultados, publicados en la revista British Medical Journal, se basan en un estudio de impacto en la salud del Bicingel sistema de bicicletas públicas de Barcelona, que hoy cuenta con unas 6.000 bicicletas, 420 estaciones y 120.000 abonados. De hecho, estos servicios son cada vez más populares en España y más de 70 ciudades (Barcelona, Bilbao, Córdoba, Gijón, San Sebastián, Santander, Sevilla, Valencia, Zaragoza...) ya cuentan con él.

David Rojas-Rueda, investigador del CREAL y principal autor de este estudio bautizado TAPAS (siglas de Transportation, Air Pollution and Physical Activities), declara que "es evidente que las políticas de transporte, que promueven la actividad física, son un buen medio para mejorar la salud de la población y reducir los gastos en sanidad pública".

Se trata del primer estudio que cuantifica el impacto en la salud de la implantación de estos servicios, "que han tenido gran éxito y que se han extendido por todo el mundo", según Rojas-Rueda. En el caso deBicing, en el año 2009, el 11% de la población de Barcelona ya contaba con una suscripción al sistema. El 68% de los viajes eran para ir al trabajo o a la escuela, y el 37% de los usuarios combinó el Bicingcon otro medio de transporte. La distancia media por día que se realiza en Bicing fue de 3,29 kilómetros, con una duración en promedio de 14,1 minutos.

¿Cómo recuerda nuestro cerebro los momentos importantes?

eurocientíficos de la Universidad de Nueva York (EE UU) han identificado las partes del cerebro que utilizamos para recordar la sucesión de eventos dentro de un episodio de nuestra vida, como una fiesta o una boda. El estudio, que aparece en el último número de la revista Science, mejora nuestra comprensión de cómo se procesan los recuerdos.

Investigaciones anteriores mostraban que el lóbulo temporal medio del cerebro (MTL) desempeña un papel importante en la memoria declarativa, es decir, la memoria de hechos o sucesos, y que los daños en esta área causan un deterioro de la memoria. Más específicamente, la memoria declarativa se encuentra alterada en los pacientes que sufrenAlzheimer. Sin embargo, poco se sabe acerca de cómo las estructuras individuales dentro de la MTL recuerdan información sobre cómo se desarrolló un suceso específico, como, por ejemplo, el orden de los brindis en una boda.

Para averiguarlo, Yuji Naya y sus colegas desarrollaron un experimento en que un grupo de animales desarrollaba una tarea de memoria de orden temporal en la que se presentó una secuencia de dos objetos visuales y los sujetos tenían que recuperar la misma secuencia transcurrido un tiempo. Con el fin de realizar la tarea correctamente, los animales necesitaban recordar tanto los elementos individuales visuales ("qué") como el orden temporal ("cuándo"). Durante el experimento, los investigadores monitorearon la actividad de las células cerebrales individuales en el MTL.

Los resultados mostraron que dos áreas principales del MTL están involucradas en la integración de "qué" y "cuándo": el hipocampo y la corteza perirrinal. El hipocampo, conocido por tener un papel importante en una variedad de tareas de la memoria, proporciona una señal de sincronización entre los eventos clave, proporcionando información sobre el paso del tiempo desde el último evento, así como del tiempo estimado hasta el próximo. La corteza perirrinal integra la información sobre "qué" y "cuándo", es decir, qué ocurrió primero o segundo en una serie.

El nuevo hallazgo aporta una comprensión más profunda sobre los patrones de actividad cerebral, la que nos permite recordar tanto los eventos clave que marcan nuestra vida (bodas, graduaciones, nacimientos...) como el orden específico en que ocurrieron, concluyen los científicos.

Desarrollan un láser para acabar con el acné

En la Universidad de Michigan (EE UU) han diseñadoun láser para derretir la grasa sin quemar los tejidos que la rodean, que podría usarse para el tratamiento del acné. Su haz infrarrojo de 1.708 nanómetros aprovecha una longitud de onda única que la grasa puede absorber con más eficiencia que el agua. Por eso el láser puede penetrar la piel y el músculo con un daño mínimo a su paso para llegar a las acumulaciones más profundas de grasa y destruirlas, explica Mohammed Islam, profesor de Ingeniería eléctrica y Medicina interna, y coautor del artículo que publica la revista Lasers in Surgery and Medicine.

El láser podría tratar el acné si se enfoca hacia las glándulas sebáceas que producen grasa. “Normalmente es muy difícil penetrar a profundidad suficiente en la piel debido a la absorción del agua, pero seleccionamos una longitud de onda que es adecuada para las grasas”, aclara Islam. El nuevo láser, cuyo generador tiene el tamaño de un reproductor de discos DVD, puede llegar a glándulas que están a más de 1,5 milímetros bajo la piel.

Para prevenir las quemaduras los investigadores aprendieron que primero debía enfriar la piel antes de tratarla, y llevaron a cabo los experimentos sobre muestras de tejido humano que habían sido extirpadas debido a su proximidad a cánceres de piel que no eran melanoma. En cuanto al láser, el trabajo multidisciplinar de ingenieros, médicos y biólogos permitió construir un generador de láser que "es compacto y económico y tiene posibilidades reales de colocarse bien en el mercado".


¿Qué alimentos contienen más vitamina C?

La vitamina C, también llamada ácido ascórbico, es una vitamina hidrosoluble, que se almacena en el cuerpo en cantidades muy limitadas y se excretan a través de la orina. Por lo tanto, es buena idea incluirlas en la dieta diaria.

Según el Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York (EE UU), los principales alimentos que contienen vitamina C son las fresas (95 mg/taza), la papaya (85 mg/taza), el kiwi (70 mg/pieza), lanaranja (70 mg/pieza) y el mango (45 mg/taza). En cuanto a verduras, el pimiento crudo -rojo o verde-, el brócoli y la col rizada también son ricos en esta vitamina. Algo más lejos quedan el aguacate (24 mg/pieza) y la alcachofa (30 mg/pieza).